En el Centro de Especialistas Forenses realizamos peritaje médico-legal en casos de presunta falla en la prestación del servicio de salud — conocida también como mala praxis médica — como soporte técnico para abogados litigantes en procesos civiles, penales, administrativos y disciplinarios. Tanto para la representación del paciente afectado como para la defensa del profesional o de la institución de salud investigada.
El dictamen pericial analiza si existió una conducta negligente, una omisión o una desviación injustificada respecto a las buenas prácticas médicas reconocidas (la lex artis). El informe se sustenta en historia clínica, guías, estándares y literatura científica vigente al momento de la atención.

Cuándo necesitas peritaje privado en mala praxis
El peritaje médico-forense privado se vuelve crítico en procesos de responsabilidad médica cuando:
- Llevas una demanda civil por daños contra una IPS, EPS o profesional de la salud y necesitas dictamen técnico autónomo.
- Defiendes a un médico, una IPS o una EPS frente a una reclamación por presunta falla en la atención.
- Hay un proceso penal por homicidio o lesiones culposas con presunta causa médica.
- El caso está en instancia disciplinaria ante el Tribunal de Ética Médica.
- Necesitas controvertir el informe oficial de Medicina Legal o una pericia de la contraparte.
- Tu equipo requiere asesoría en el contrainterrogatorio al perito médico de la contraparte.
Qué analiza el peritaje en mala praxis
La lex artis exige al profesional actuar conforme al conjunto de reglas, guías y estándares científicos vigentes al momento de la atención, con competencia técnica, diligencia, oportunidad y comunicación adecuada con el paciente. El análisis de una falla médica considera la relación entre el profesional, la institución prestadora y el paciente.
No se basa únicamente en el resultado adverso: lo que se evalúa es la conducta observada durante el proceso de atención. La configuración de una falla en la prestación del servicio también incluye condiciones estructurales, administrativas y de recursos.
Análisis de historia clínica y evidencia probatoria
El análisis técnico es el pilar central. Revisamos detalladamente la historia clínica, los registros de atención, los exámenes practicados y cualquier evidencia que permita comparar la actuación médica con los estándares esperados. La historia clínica cumple un rol probatorio central: documenta síntomas, diagnósticos, tratamientos y decisiones adoptadas.
Evaluamos si los procedimientos fueron acordes a las guías clínicas vigentes al momento de la atención, la oportunidad del servicio, el seguimiento del paciente y la adecuada comunicación de los riesgos y alternativas terapéuticas. Los peritos médicos emiten dictamen técnico con criterios objetivos.
Una revisión minuciosa puede revelar errores humanos evitables, factores sistémicos (falta de insumos, sobrecarga laboral, deficiencias administrativas) o circunstancias inevitables del ámbito clínico. El dictamen aclara si el daño observado es atribuible a una mala práctica médica o no.
Negligencia, impericia, omisión
Establecer la responsabilidad implica aplicar criterios clínicos, jurídicos y éticos. La negligencia se configura cuando el profesional actúa con descuido, omite procedimientos indispensables o incumple protocolos. La impericia surge cuando se realiza un procedimiento para el cual no se tenía la competencia adecuada. En ambos casos hay que demostrar un vínculo causal entre la acción u omisión y el daño.
No basta con un resultado adverso: hay que establecer que pudo evitarse si se hubieran observado las normas de la profesión. Nuestro informe pericial descarta factores ajenos al control del profesional, como la respuesta biológica del paciente o situaciones imprevisibles.
La omisión institucional puede ser tan relevante como la negligencia individual: falta de recursos, carencia de supervisión, ausencia de protocolos internos. La responsabilidad puede ser compartida entre el profesional tratante, la entidad de salud y, en algunos casos, la autoridad de regulación.
Utilidad del dictamen en distintos procesos
El dictamen técnico que entrega el CEF tiene aplicaciones en distintos escenarios:
- Procesos civiles — respalda reclamaciones por daño moral o material, o defiende a la entidad demandada.
- Procesos penales — esclarece si hubo conducta dolosa o culposa.
- Procesos administrativos — acción contra el Estado por servicios de salud públicos.
- Instancias disciplinarias — ante el Tribunal de Ética Médica, orienta sobre la gravedad de la infracción.
Más allá del valor probatorio, el aprendizaje derivado de los casos estudiados es útil para mejorar la calidad del servicio en las instituciones.
Cómo contratar el peritaje en mala praxis con el CEF
Para todo caso partimos del Concepto de Viabilidad: un análisis técnico escrito de la documentación disponible (historia clínica completa, informes hospitalarios, peritajes previos, expediente). Dado que los casos de responsabilidad médica suelen tener volumen alto y complejidad técnica, el Concepto se entrega entre 5 y 15 días, según el caso. El Concepto concluye si el caso es viable para avanzar al Informe Pericial.
Si la conclusión es viable, firmamos el contrato del Informe Pericial y elaboramos el dictamen médico-forense que se presenta al expediente. Cuando se requiere, acompañamos al abogado en la sustentación del dictamen en audiencia, defendiendo técnicamente las conclusiones bajo contrainterrogatorio.
Solicita el Concepto de Viabilidad para tu caso
Si llevas un caso de responsabilidad médica — desde la representación del paciente o la defensa del profesional o institución — escríbenos para iniciar el Concepto de Viabilidad. Nuestro equipo trabaja con criterio ético, sin importar la parte para la que sea contratado.
📞 (+57) 318 712 8534
🌐 Solicita el Concepto de Viabilidad
📍 Edificio AB Proyectos, Cl. 98 #9a-41, Of. 311, Chicó Norte, Bogotá.
